lunes, 25 de enero de 2010

Feel the wind blow






Hay veces que una ya ni tiene inspiración para lo que quiere y desea lograr. Afortunadamente en la actualidad ese no es mi caso.
Un artículo leído recientemente me demostró a ciencia exacta que el aburrirse tiene sus beneficios y me siento raramente identificada con ello. ¿Por qué? Porque es una época en la que pienso y en la que mi mente está en paz.
Ahora espero una visita, y aunque las cosas no anden como una quisiera, espero por lo pronto que eso se solucione a cabalidad. Según mis orientaciones de tipo místicas, se dice que el querer perdonar hace más fácil el camino a aceptar errores y vivir felices, y el dejar pasar ofensas es símbolo de el querer amar a plenitud. Aunque claro, a mi me falta mucho para eso y creo que además dos meses son muy pocos para aprender a dejar la mente en blanco y encontrarte contigo misma. Muy difícil.
A veces me pregunto si puedo tener ese autocontrol durante todo este año, que de seguro he de necesitarlo, o bien dejar el avance que si bien es poco cuesta mucho, hasta aqui.
Yo me siento en mi auge de esplendor espiritual, por así decirlo, y aunque algunos no gusten de ello, yo me desconecto parcialmente del mundo y hablo con quienes más he de amar. 
Algunos dicen que estoy en una etapa de transicion del "quiero ser" o "quién soy" y pensandolo bien, es lo correcto llamarlo de esa manera porque a veces el viento te mueve hacia uno u otro camino y quizás ahora me doy cuenta de que no puede ser bueno ni lo uno ni lo otro si tú no tomaste esa decisión. Es mi proyecto de vida, un proyecto de libertad y de interesarme más por esas cosas que ciertamente hoy están algo olvidadas, muy olvidadas también.
Es querer seguir cosas que pueden incluso ir en contra de lo que el mundo opine, ese mundo que no es más que tu entorno porque el mundo es una comunidad muy diversa hoy en día.
¿India? ¿Japón? Por ahí va la cosa, y quizás sea mera influencia de algunos músicos o quizás sea un estilo de vida que quiera adoptar, una meditación personal en la cual yo quiero ser mejor persona, y tener esa calma que me agrada y me hace ser libre al decir un te amo aunque el otro esté algo molesto por quizás qué cosas.
Es una opción en la cual es probable que saque muchos frutos como también saque una lección de vida. Como dicen algunos, cada paso es un tropezón a largo plazo. No siempre andarás recto y eso es sabido, aunque la idea es esquivar ese obstáculo tomando otra ruta.
¿Yo? Yo elegí ésta, mi meditación, mi reflexión, mi arte, mi expresión y mi contemplación hacia mi propia naturaleza.

viernes, 1 de enero de 2010

Te ha tratado bien la vida, fijaté



Si, quizás no sacaste las mejores notas de tu vida, quizás no todo en este año fue alegrías y quizás hasta lagrimones inesperados arrancaron de tus ojos.
¿Pero y qué?
A veces las cosas son mejor de lo que uno espera, solo que se da cuenta cuando mira hacia atrás y ve que simplemente hasta lo "peor" puede ser maravilloso. Sin eso, no podrías estar donde estás ahora.
Este año conociste gente que ya marca una etapa más, en tu corta pero vida al fin y al cabo, quieras llamarla así o no, da lo mismo, es tu vida.
Más de un plan ingenioso podrá haber pasado por tu mente y que no llegó a concretarse, y quizás viste muchas revistas de belleza que a fin de cuentas es basura. Una es hermosa tal cual es; y hasta podría asegurar que en más de una ocasión te prometiste a ti misma no volver hacer algo. ¿Lo hiciste? Te felicito si lo lograste, es fácil tropezar con la misma piedra y nunca darse cuenta hasta ver venir el cataclismo.
Te diste cuenta como son las cosas aquí y ahora, y también te diste cuenta que no puedes hacerlo todo ni menos dejar ese todo para última hora. No funciona, no sirve, te mata. Así de sencillo. 
Ahora te relajaste un poco y ves las cosas como agua del caribe, y te dices a ti misma que cómo pudiste no haber disfrutado esos pequeños grandes detalles, cómo tan tonta y vuelves hacer lo mismo. De eso se trata entonces: aprendizaje.
Y qué es, entonces, el tiempo que pasa por tu lado sin poder detenerlo? Una lección eterna. Caes, te paras, te vuelves a caer, pero es una verdad inminente, actual, parpadeante, como la sensación misma de que un año pasa y te vuelves más viejo cada vez. O es uno o lo otro: Lo aceptas y sigues o te mortificas pensando en qué puedes hacer, cosa estúpida porque la respuesta a eso es que no puedes hacer nada para impedirlo.
El pasado te dijo por la experiencia que vivas el presente, que disfrutes a quienes aman, y cuando esos seres ya no estén, te quedes con ese hermoso sentimiento de que sí viviste y amaste y ahora puedes contarlo como quien ya sabe a qué va la cosa aunque ni sepa dónde lo lleva su tren.
Alguien te dijo que la vida da muchas vueltas y te diste cuenta solita porque lo viviste en carne propia. Nunca sabes lo que te espera y no porque sea inesperado será malo. Al contrario, supiste más que nadie que había que esperar un poco antes de volver a sentir, y sentir con una inmensidad incuantificable.
Estrujaste todo lo que se llama razón y pensamiento en darte vueltas en tu cama esperando un próximo amanecer, el cual llegaba muy pronto porque todo el jugo que salió lo llevas ahora en tu mente como un proyecto de vida que te servirá cuando muy pronto sonrías ante tus frutos.
Y si, déjame decirte que esperaste mucho tus frutos y no supiste distinguirlos porque esperabas siempre algo más. Espero que no vuelvas a cometer esa tontera. A cada uno se le ha predestinado su porción y bueno, si quieres más, pues tuércele la mano a eso mismo que te ha quitado parte de tu cosecha por caerte en cosas absurdas.
Absurdas? Si, define absurdo como todo lo que haces sin ocupar tu mente ni cabeza, cosa que te pasó la cuenta más tarde cuando en esa boleta te decía con mayúsculas que no es lo mismo CARPE DIEM que esa tontera.
Pero aprendiste, eso es lo que importa. 
Te hará falta protector solar, entonces, quieres hacerlo todo, pero ya habrá tiempo para eso.
Tú? Tu solo vive, lo tienes todo a tu lado.