Pienso creer que son señales, por favor que sean señales, esas como las que nombraba Paulo Coehlo en El Alquimista, que guiaron a Santiago para cumplir su leyenda personal. Tenía la suerte de principiante, pero en el camino más que estorbos eran verdaderas pruebas. Sí, le busco explicación a todo para poder tranquilizarme. Maldito sistema, y pucha que me dan ganas de putear a la gente por el sólo hecho de percibir que falta gente que haga las cosas bien, con vocación y aaaah !
Rema, rema, rema, tranquilizate y la puta madre.
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Ecos Resonantes